Aterriza la nave de Transatlantic
Lunes 10 de Febrero
Me levanto como de costumbre -entre semana- a las 6:15AM para llevar a los chamacos al colegio. El nervio Transatlántico se hace presente al meterme a Facebook y empezar a ver comentarios de los seguidores de Mexprog. Yo solo -sin que me ayudara nada- era ya un mar de nervios. Al regreso de mi ruta cotidiana, me preparo un café y me dispongo a ultimar detalles; imprimir calendarios para la banda y crew, los letreros de camerinos y demás papeles importantes para el buen desarrollo del evento.Desafortunadamente, además de todo lo relacionado con el concierto, tengo otra GRAN preocupación: mi padre se encuentra internado en el Hospital, y a las 11:00AM será operado de una fractura de fémur. Hablo con mi familia para ver como está todo, y en que momento es prudente asistir al Sanatorio; y pasan las horas hasta que me dicen que ya puedo ir para allá.
Llego al nosocomio, y me encuentro con una nutrida comitiva de familiares, varios que insisten que todo estará bien, e que incluso me invitan a comer para que distraerme. No dejaba de pensar en mi papá -que en esos momentos estaba en el quirófano- pero también en que todavía faltaban muchas cosas por hacer antes de que llegara Transatlantic.
A la mitad de la comida me llama José Ramón, indicándome que ya estaba en el hospital; como yo traía la camioneta, le sugiero que mientras me cercioro de que mi Padre esté bien, que él se fuese al Costco y a Walmart para comprar todo el catering necesario para el evento; una lista interminable de bebidas, comida, toallas, y demás cosas solicitadas por la banda.
Viendo que sería imposible quedarme más tiempo en el Sanatorio, le pido a Jose que me llame una vez realizada toda la compra, para que en ese momento salga en dirección a su casa a hacer las tortas para la banda -el vuelo llegaba muy tarde y todo estaría cerrado impidiendo que cenaran- Recibo la llamada y me voy a su departamento, ansioso por todo.
Al llegar a su casa, me doy cuenta de que no se había llevado la camioneta -nunca le di las llaves- y que tuvo que llenar su pequeño coche con todo. Asi que pasamos toda la compra a la camioneta, separando los ingredientes para las tortas.
Una vez sorteado todo esto estacionados en la calle, subimos y comencé a cortar los panes mientras decidíamos como hacer el controvertido video. De lo que se trataba, que al final no funcionó, era filmar a su servilleta haciendo las tortas, y al día siguiente, salir al exterior del Metropolitan (6:00PM) junto con Neal Morse, a regalar algunos boletos a aquellos fans que tuvieran bien las respuestas que les haríamos. Por razones que en mi próxima crónica sabrán, al final todo fue imposible y nos quedamos -y los dejamos- como novia de pueblo.



